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sábado, 25 de febrero de 2012

Hacia un nuevo modelo periodístico sostenible

F.J. Merino/Madrid El buen periodismo o periodismo de calidad es algo que no podemos dejar de lado, a pesar de que en la actualidad los medios estén pasando por dificultades económicas por falta de publicidad. Esto es un cambio en el modelo de negocio, que con el paso de unos años volverá a cambiar, pero lo que nunca debemos hacer, es dar unos pasos atrás y volver al periodismo dependiente de partidos o lobbies, ni pensar que las nuevas tecnologías serán el nuevo periodismo de calidad, puesto que a pesar de la utilidad y la valía de los blogs, twitter etc el verdadero contrapoder hacia los gobiernos lo ejercen los grandes medios. Otro de los problemas que generan las nuevas tecnologías en el periodismo actual es la desaparición del viejo concepto de corresponsal, hasta el punto, de que muchos medios comienzan a deshacerse de él, esto es otro grave error. Los corresponsales son los verdaderos ojos de los lectores, no hay manera de que un video o algún artefacto nuevo, que te genere un tipo de información, pueda transmitir la información con la misma calidad, veracidad, contextualidad y cercanía, con la que lo hace una persona que ha vivido dichos acontecimientos; sin duda, no hay nada comparable al estar allí. Aunque si es cierto, que con los avances actuales se podría mejorar el periodismo aprovechando las nuevas tecnologías, como hicieron grandes periódicos con las informaciones de Wikileads, además esa es la labor actual de los periódicos, buscar como sacar provecho de lo nuevo, sin desprenderse de lo que es viejo y de calidad, y siempre intentando mejorar la calidad de la información. Algunos periódicos importantes piensan que ya conocen la solución a los problemas económicos que les plantean las nuevas tecnologías, por ejemplo The Guardian piensa que la solución es la globalización. Lo que no es una solución, como ya hemos comentado, es que el ciberperiodista ocupe el lugar del periodista, tan solo debe coexistir y complementarse. En el caso del corresponsal, una solución sería recurrir a las voces locales y eliminar las caras oficinas en el extranjero. Un miedo que está en el aire actualmente, sería que el periodismo de calidad se convirtiera en un bien solo para élites que pudieran pagar, mientras que el resto deberían conformarse con webs basuras, esto sería una de las visiones más pesimistas del futuro del periodismo y las nuevas tecnologías. La optimista sería que todo continúe como con los usuarios de tabletas, que hasta este momento están dispuestos a pagar por la información periodística en ellas, si ésto continuara así, se podría empezar a generar una cultura de gasto en información digital y crearse así, un nuevo modelo periodístico sostenible.